Esta es una pintura de paisaje rústica y expresiva, compuesta por grandes bloques de colores contrastantes. En la parte inferior, se observa una franja de tierra oscura junto a un campo amarillo brillante. En el centro, destaca una colina verde ondulada con un único árbol oscuro y solitario. Detrás, se alza en diagonal una gran montaña azul oscuro, casi negra. En la parte superior, el cielo azul presenta pinceladas gruesas y texturizadas que forman nubes. El estilo general es muy texturizado y transmite una gran sensación de tranquilidad y profundidad.