Las gárgolas custodian París desde la antigüedad. Durante el día, observan la ciudad desde Notre Dame, y por la noche, como dice una leyenda, abandonan su hogar y vuelan por el cielo. También hay una leyenda que dice que la gárgola es una serpiente parecida a un dragón, que vivía en Francia, en el río Sena. Expulsaba agua con gran fuerza, volcaba los barcos de pesca e inundaba las casas. Los científicos creen que las gárgolas que actúan como desagües no son más que fantasías arquitectónicas inspiradas en oscuras tradiciones medievales. Sea como fuere, las gárgolas llevan muchos años vigilando París y conocen todos sus secretos. Óleo, lienzo. Firmado. Barnizado. 80 x 60 x 2 cm.