Se trata de un colgante guardapelo vintage de estilo italiano elaborado en bisutería dorada (latón o metal chapado), decorado en su parte central con flores en relieve de porcelana fría, pasta cerámica o arcilla polimérica. Este tipo de piezas imita las técnicas tradicionales de micromosaico o porcelana de Capodimonte y se popularizó mucho como joyería de recuerdo o bisutería romántica a mediados y finales del siglo XX.