Originarios de la cultura ojibwa, se crearon como amuletos protectores contra las pesadillas. La función del atrapasueños es alejar las energías negativas; estas, al ser atrapadas en su malla, se disipan con los primeros rayos del sol a través del agujero central. La red tejida en forma de círculo representa el ciclo de la vida. Actualmente, se utilizan comúnmente como objeto decorativo en estilos minimalistas y bohemios.