El segundo tomo de esta devastadora adaptación en manga continúa el descenso de Yōzō Ōba, un hombre incapaz de encontrar su lugar en el mundo, atrapado entre la máscara que muestra a los demás y el vacío que lo consume por dentro. Una obra que convierte la angustia existencial en imágenes que golpean con una honestidad brutal. Imprescindible para quienes ya quedaron atrapados en el primero.