Enamorarse ya es complicado de por sí, pero cuando eres un otaku empedernido, las cosas se complican el doble. Este manga explora con humor y ternura los enredos sentimentales de alguien cuyo corazón late igual por el anime que por la persona real que tiene delante. Una historia que hará reír, reconocerse y suspirar a partes iguales.