Un perro, un gato y un conejo arrancados de sus hogares y convertidos en armas militares cibernéticas huyen juntos en busca de algo que ya casi no recuerdan: un lugar al que pertenecer. Grant Morrison y Frank Quitely crean una historia brutal y desgarradoramente tierna sobre la inocencia atrapada dentro de la violencia. Una novela gráfica que golpea fuerte y no se olvida.