En la segunda mitad del siglo XVII, el pintor holandes Johannes Vermeer inmortalizo en una tela a una bella muchacha adornada con un turbante y un pendiente de perla. Sus labios parecen esbozar una sonrisa sensual, pero sus ojos irradian la tristeza mas profunda. Conocido como la Mona Lisa holandesa, detras de ese enigmatico rostro se esconde Griet, una joven de origen humilde que a los dieciseis años entra a trabajar como doncella en casa del artista a cambio de un misero salario. Su extraordinaria sensibilidad y el cuidado que pone en todo lo que toca atraen al maestro, quien poco a poco la introduce en su mundo, un paraiso inundado por una luz magica y poblado por criaturas femeninas de singular belleza.