Es una novela intimista y evocadora que narra el verano de Natalia, una adolescente marcada por la muerte de su hermana. En una vieja casa familiar, rodeada de primos y recuerdos, se sumerge en un mundo de misterio, melancolía y tensiones emocionales. Con un estilo lírico y atmosférico, la autora explora el paso de la infancia a la madurez en un entorno cargado de simbolismo y fragilidad.
Editada por Planeta DeAgostini en pasta dura y 185 páginas