El cansancio corporal y mental, los estados de tensión y angustia, los dolores musculares y las jaquecas, nerviosismos, inseguridades psíquicas, todo ello puede ser combatido eficazmente con un masaje adecuado, practicado en casa, a solas o entre marido y mujer, en diez minutos para los que tienen prisa, en media hora para los que pueden relajarse a placer. El masaje es sereno, íntimo, estimulante, alegre, grato; profundamente civilizado. El masaje es un baluarte eficaz para quien se rebela contra la demoledora acción del ajetreo contemporáneo; para quien desea permanecer alerta y dueño de sí a pesar de una jornada agobiante. Quien descubre el masaje, no lo abandona más. EL AUTOR y LA ILUSTRADORA eran profesores de masaje en el Instituto Esalen de San Francisco, California. Su intención al escribir e ilustrar este libro consistió en proporcionar un medio —hasta ahora inexistente- para lograr la práctica del masaje en casa y en un mínimo de tiempo.