Trata sobre un viaje espiritual y poético de búsqueda interior, centrándose en tres temas principales: la vida monástica, la peregrinación y la pobreza y la muerte. Escrito entre 1899 y 1903 e inspirado en parte por su relación con Lou Andreas-Salomé y sus viajes a Rusia, el poemario dialoga con un concepto de Dios íntimo, panteísta y misterioso.