Ensayo feminista donde Alborch reivindica la vida en soledad como una elección válida y liberadora para muchas mujeres. A través de referencias culturales, sociológicas y personales, desmonta mitos sobre la dependencia emocional y propone un modelo de mujer autónoma, plena y no definida por el matrimonio o la maternidad. Un alegato lúcido y provocador sobre libertad y sororidad.