Interesantísimo testimonio espiritual de comienzos del siglo XX, escrito por el poeta y ensayista francés Adolphe Retté (1863-1930), figura singular de las letras francesas que pasó de los ambientes simbolistas y anticlericales de París a una profunda conversión al catolicismo. Esta obra, publicada originalmente en francés bajo el título Du Diable à Dieu, relata en primera persona el itinerario intelectual, moral y religioso que condujo al autor desde el escepticismo y la rebeldía espiritual hacia la fe. Lejos de constituir una simple autobiografía devocional, el libro ofrece un valioso retrato de la crisis religiosa y cultural de la Europa finisecular. Retté describe con notable sinceridad sus dudas, sus lecturas, sus búsquedas filosóficas y el proceso interior que desembocó en su regreso a la Iglesia. El prólogo de François Coppée, uno de los escritores franceses más influyentes de su tiempo, aporta además un importante marco histórico e intelectual a la obra. La presente edición argentina, impresa en 1911 por la Escuela Tipográfica del Colegio Pío IX de Buenos Aires, constituye un testimonio temprano de la recepción de la literatura espiritual francesa en América Latina. Los trabajos tipográficos, las capitulares ornamentadas y el diseño editorial reflejan el gusto gráfico de las primeras décadas del siglo XX y convierten al volumen en una pieza atractiva tanto para coleccionistas de libros religiosos como para interesados en la historia editorial argentina. Obra buscada por estudiosos de la conversión religiosa, la literatura católica francesa, el simbolismo finisecular y los movimientos de renovación espiritual previos a la Primera Guerra Mundial. Ficha técnica Título: Del Diablo a Dios. Historia de una conversión Autor: Adolphe Retté Prólogo: François Coppée Editorial: Escuela Tipográfica del Colegio Pío IX Lugar de edición: Buenos Aires Año: 1911 Clasificación: Religión, espiritualidad, autobiografía, literatura de conversión Páginas: 210 Encuadernación: Rústica editorial original Estado: Buen estado general para un ejemplar de más de un siglo de antigüedad. Cubiertas originales conservadas, con pequeños faltantes y señales de uso en bordes y esquinas. Interior limpio, firme y completo, con papel bien conservado y atractivos elementos tipográficos de época.