Una de las novelas más representativas de Gabriel Miró, donde la prosa lírica y sensorial del autor construye un retrato profundo de la vida provinciana, la religión, el poder moral y las tensiones internas de una comunidad. Obra clave de la narrativa española del primer tercio del siglo XX, cargada de simbolismo, introspección y belleza formal. Ideal para lectores de literatura clásica española, estudiosos del modernismo narrativo y coleccionistas de ediciones antiguas. Un libro que se lee despacio y se queda.