Ejemplar intonso. Buen estado de conservación
CONCHA ESPINA:
Escritora ilustrada y una de las mentes más preclaras de la literatura española de la primera mitad del siglo xx, celebraba los miércoles un salón literario en la calle Goya, donde asistían personajes de la alta burguesía e intelectuales, como la esposa de Antonio Alcalá Galiano, el crítico Luis Araujo-Costa, el doctor Carracido, los dibujantes Bujados y Fresno, también escritores hispanoamericanos como el venezolano Andrés Eloy Blanco, el costarricense Max Jiménez y un buen número de poetisas noveles. También era asiduo Rafael Cansinos, que en 1924 publicaría una amplia obra crítica, Literaturas del Norte, dedicada a la obra de la escritora. Concha Espina también fue colaboradora de diversos periódicos, como El Correo Español de Buenos Aires y en España con La Libertad, La Nación, ya desaparecidos, y El Diario Montañés de Cantabria.
La guerra civil española la sorprendió en su casa de Mazcuerras, de donde no pudo salir hasta la ocupación de Santander por las tropas del bando sublevado, en 1937. A partir de entonces colabora habitualmente en el diario ABC de Sevilla y escribe novelas testimoniales, como Retaguardia, Diario de una prisionera o Luna roja.