Alberto Santos Dumont fue un autodidacta que se movió por diversos campos como el diseño industrial, la mecánica, la ciencia y el deporte. Su historia, además, tiene todos los ingredientes de una gran epopeya: un niño criado entre los cafetales de una hacienda en el interior de Brasil que se convirtió en una de las personalidades más influyentes de su tiempo. Admirador confeso de Julio Verne, demostró habilidades sorprendentes y poco comunes desde una edad temprana: a los trece años era capaz de conducir locomotoras y reparar la maquinaria agrícola de la hacienda familiar; a los dieciocho, se convirtió en uno de los primeros conductores de automóviles en Brasil y a los diecinueve comenzó a diseñar globos y dirigibles innovadores que desafiaban las limitaciones y caprichos del viento. En un periodo de poco más de diez años, Santos Dumont llevó a cabo una auténtica revolución en el campo de la navegación aérea hasta conseguir descubrir los secretos que hicieron posible dominar definitivamente el cielo: en otras palabras, fue el inventor del primer aparato más pesado que el aire capaz de despegar, volar de forma controlada y aterrizar por sus propios medios, una hazaña sin precedentes que abrió las puertas a la era de la aviación y marcó un hito en la historia de la humanidad. Esta biografía, ricamente ilustrada y que se lee como una novela, ofrece un detallado recorrido por su vida, desde su infancia en los cafetales de Brasil hasta su inesperada y misteriosa muerte a los 59 de edad. El lector conocerá en detalle todos los desafíos científicos de su tiempo, sus conquistas memorables, sus fracasos estrepitosos y su disputa con los hermanos Wright por obtener el reconocimiento de la historia como el inventor del avión, una controversia que aún perdura en la actualidad. Todo ello acompañado de divertidas anécdotas, curiosidades de la época y facetas de su vida que se revelan por primera vez en nuestro idioma.