Ambientada a fines del siglo XIX y comienzos del XX en Tierra del Fuego, esta aclamada novela recrea el tragico encuentro entre los pueblos originarios australes �yamanas y onas� y los colonizadores europeos, estancieros, misioneros y aventureros. Con una prosa envolvente y despojada de lugares comunes, Eduardo Belgrano Rawson compone un fresco epico e intimista sobre la supervivencia y el exterminio cultural en los confines del mundo.