En la historia moderna del deporte nunca ha habido dos compañeros de equipo de tan alto nivel que se odiaran tanto como Shaquille ONeal odiaba a Kobe Bryant y Kobe Bryant odiaba a Shaquille ONeal. Desde enfrentamientos públicos a altercados físicos y repetidas amenazas mutuas aquello era la guerra. Y sin embargo a pesar de ocho largos años de luchas internas y de una hostilidad nunca antes vista la figura de Phil Jackson emergió para instaurar la paz en el vestuario del equipo. Su intervención logró que la pareja Shaq-Kobe se convirtiera en una de las más grandes dinastías en la historia de la NBA. De la mano lideraron a los Lakers para conseguir tres anillos de manera consecutiva devolviendo la gloria y la emoción a la franquicia de la ciudad de Los Ángeles.