Como trabajo de fin de curso Luis Almansa pide a sus alumnos del taller literario de Albalajara que escriban un relato a partir de una vieja fotografía encontrada en una almoneda. Los alumnos aceptan pero le retan a él como escritor experimentado a que escriba también su relato de la foto. Por suerte el atribulado profesor se cruza con un hilo que aparentemente es el de la verdadera historia y decide seguirlo. Al final el hilo le llevará a un regalo un regalo envenenado. Con estos mimbres Torrejón se desdobla en cuatro personajes tres alumnos y su profesor y nos va desgranando cuatro historias tan diferentes como lo son ellos mismos. Hay una quinta historia pero el lector tendrá que buscarla en otra novela: El delito de la lluvia de Paloma González Rubio. Como dice el propio autor esta obra es un auténtico tríler: el lector intenta seguir la bolita de página en página pero nunca adivina dónde terminará.