Celebre satira costumbrista ambientada en un peque�o pueblo ficticio de la region vinicola de Beaujolais. El intendente local decide instalar un urinario publico frente a la iglesia parroquial, desatando un conflicto disparatado entre laicos y catolicos que escala hasta ribetes nacionales. Con tono mordaz y humor corrosivo, Chevallier retrata las flaquezas humanas y la vida pueblerina de la Francia de entreguerras.