Autor: De Foronda,Valentín
Editorial: Editora Nacional
ISBN: 9788427607033
Peso: 660
Tema: Filosofía y psicología
"1984,rústica . Expurgo biblioteca,sellos y códigos.Edición de M. Benavides y C. Roldán. SINOPSIS:Con anterioridad a 1789, el contenido político y económico de las propuestas de Foronda es relativamente moderado, pero, después de esa fecha, evoluciona hacia el más puro liberalismo. Hasta 1789 se van reflejando en su obra las ideas de Montesquieu, Coyer y el humanismo de Filangieri, Hume y Brissot de Warville. Pero en 1788 y 1789 empieza a publicar una serie de cartas en el Espíritu de los mejores diarios en la que da el gran salto hacia la aceptación plena y radical de los principios económicos liberales. Estas cartas fueron reeditadas en Madrid (primer tomo, 1789; segundo, 1794; después reimpresos en 1799) y Pamplona (1821) bajo el título Cartas sobre los asuntos más exquisitos de la economía política. Es una gran crítica al intervencionismo estatal y refleja con hondura las preocupaciones de las clases burguesas españolas de un modo que es imposible encontrar en escritos anteriores. Allí afirma: ""Los derechos de propiedad, libertad y seguridad son los tres manantiales de la felicidad de los estados"". En dichas cartas cita las obras de Davenant, John Locke, Adam Smith, Accarias de Serionne, Nicolás Donato, Forbonnais, Graslin, Herbert, Necker, Plumard de Dangeul, la Encyclopédie Méthodique, etc.). En realidad, su pensamiento está formado en la escuela fisiocrática de François Quesnay y el iusnaturalismo, a través de las relaciones que tuvo con Burdeos y con Guillaume Grivel, abogado y fisiócrata tardío afincado allí, pero se separa de dicha doctrina en puntos muy importantes. Rechaza la descripción del orden social físico de esta escuela y se niega a aceptar algunos de los principios analíticos de la misma (impuesto único sobre la tierra y el gran cultivo, por ejemplo) y las políticas derivadas de los mismos. Por otra parte, interpreta el principio de seguridad según las ideas de Holbach y de Grivel. Por eso critica el despotismo y defiende los derechos políticos del ciudadano y la primacía de la soberanía popular sobre la real."