A diferencia de las bandejas industriales, esta pieza destaca por sus líneas curvas y una profundidad ideal que evoca las antiguas fuentes de campo. Su acabado envejecido revela la textura real de la madera, convirtiéndola en un objeto decorativo con alma propia. Forma ovalada con bordes redondeados y un vaciado artesanal que resalta su origen manual. Presenta variaciones de color y marcas naturales que le otorgan un carácter único y vintage. Madera maciza resistente, tratada para conservar su aspecto rústico original.
67 cm Largo, 37 cm ancho, 6 cm alto (aprox)