Espectacular espejo de bronce dorado de estilo barroco con decoración vegetal, rocallas y volutas. La parte superior está coronada por un magnífico trabajo de fundición que representa un rostro o mascarón de inspiración clásica, cobijado bajo un motivo de concha marina.
Perfecto para presidir un recibidor, sobre una cómoda de época o como pieza de contraste en un ambiente contemporáneo. Excelente estado de conservación.
Ancho: 59,5 cm