Espejo antiguo con forma de sol, elaborado en madera tallada y decorado con un elegante acabado en pan de oro. Incorpora un espejo central cóncavo que aporta profundidad, originalidad y un atractivo efecto visual, realzando aún más el carácter singular de la pieza. Su diseño radial, inspirado en los rayos solares, aporta luminosidad, carácter y sofisticación a cualquier estancia. Ideal para salones, recibidores, dormitorios o espacios de estilo clásico, vintage y ecléctico, este espejo destaca por la riqueza de sus detalles artesanales y la calidez de sus tonos dorados, convirtiéndose en un elemento decorativo único y lleno de personalidad. Excelente estado de conservación.