Historias de una Harley
El poseer una motocicleta del año 1922, actualmente, y en perfecto
estado, creo que ya de por sí, colma la ilusión de cualquier entusiasta
de la automoción histórica. Pero si además, ésta se llega a conocer
desde sus orígenes, y con relativa seguridad, donde rodó la mayor
parte de su vida, y algunos de los propietarios que tuvo. Considero
que es lo máximo a que un aficionado puede aspirar.
Nuestra protagonista, no habla, y por ello, no nos puede contar las
peripecias que pasó durante ese tiempo, en que se mantuvo operativa
a lo largo de tres generaciones. No obstante, ha servido al autor para
dejar memoria de una serie de personajes que se cruzaron por su vida,
los que, con un poco de fantasía añadida, dan vida al entorno por
donde anduvo nuestra Harley.