“Obras de Francisco De Quevedo” (Madrid, 1729) que comprende:
- “Lacuna y la sepultura”,
- “Doctrina para morir”,
- “De los remedios de adquirir Fortuna”
- “Introducción a la vida devota”,
- “Virtud militante, contra las cuatro pestes del mundo”,
- “Fortuna con seso, hora de todos” y
- “Epicteto y Focílides en español”
Conservación: cómo se ve en las fotos. Últimas páginas ligeramente quemadas en la parte inferior sin afectar la lectura del texto.
Francisco de Quevedo, en su obra “Epicteto y Focílides en español” (publicada en 1635), realiza una adaptación moral de sentencias atribuidas a Epicteto y Focílides, dos autores vinculados a la tradición ética grecorromana. No se trata de una traducción filológica en sentido moderno, sino de una recreación literaria y doctrinal acorde con la sensibilidad barroca y cristiana del propio Quevedo.
El texto presenta un conjunto de máximas breves orientadas a la formación del carácter. De Epicteto recoge principalmente la idea de dominio interior: el ser humano debe distinguir entre lo que depende de su voluntad y lo que pertenece al orden externo. La libertad verdadera no consiste en modificar el mundo, sino en gobernar el juicio, moderar las pasiones y aceptar con serenidad la necesidad. La virtud aparece como único bien auténtico, mientras que riqueza, fama o placer son considerados indiferentes o potencialmente perturbadores.
De Focílides —figura tradicionalmente asociada a la poesía gnómica— Quevedo selecciona consejos prácticos sobre la vida social: prudencia en el trato, respeto a los padres, moderación económica, justicia con los débiles y rechazo de la soberbia. Estas sentencias configuran una ética de equilibrio que busca preservar la armonía tanto personal como comunitaria.
La aportación específica de Quevedo consiste en integrar el trasfondo estoico con una lectura moral cercana al cristianismo. La resignación ante el destino se aproxima a la aceptación providencial; el autocontrol se interpreta como ejercicio de rectitud; y la austeridad adquiere un matiz ascético. El resultado es un manual de sabiduría práctica destinado a orientar la conducta cotidiana más que a desarrollar una teoría filosófica sistemática.
En conjunto, la obra puede entenderse como un compendio de ética aplicada cuyo objetivo es enseñar a vivir con sobriedad, firmeza y lucidez. Su tono es exhortativo: invita al lector a desconfiar de las apariencias, a reducir las necesidades y a fundar la dignidad personal en la fortaleza del ánimo. Por ello, más que un tratado erudito, funciona como un espejo moral donde confluyen estoicismo, tradición sapiencial y humanismo barroco. Esta edición de las Obras de Quevedo impresa en Madrid, en los talleres de Ariztia, en el año 1729. Solo 3 ejemplares en España según el CCPB (Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico). Volumen segundo que contiene 7 de sus obras incluida la traducción que hizo Quevedo del “De los remedios de cualquier fortuna” de Séneca. Marca tipográfica en portada y grabadillos ornamentales entre el texto. Encuadernación en pleno pergamino, falto del lomo. Daños por fuego en una esquina de las últimas 100 páginas, afectando ligeramente al texto (pero todavía legible). Por lo demás, buen estado general considerando sus casi 300 años de antigüedad. Texto original en el castellano de Quevedo. 20 x 16 cm, 630.