La torre Bernadot es una novela de atmósfera contenida y ritmo pausado, donde el espacio y la memoria adquieren un papel central. A través de la historia ligada a una casa —la torre que da título a la obra—, Antoni Turull construye un relato en el que el pasado irrumpe en el presente y condiciona las relaciones, los silencios y las decisiones de los personajes.
Ganadora del Premi Sant Joan, la novela destaca por su mirada intimista, su cuidado estilo narrativo y su capacidad para convertir un entorno aparentemente cotidiano en el eje de un conflicto humano y emocional de gran profundidad.