Un febrer a la pell es una novela de fuerte carga introspectiva y emocional, en la que la autora explora los conflictos interiores, la identidad y la memoria a través de una historia marcada por el desasosiego y la intensidad vital.
Con una prosa cuidada y sensible, Margarida Aritzeta construye un relato donde los sentimientos se viven “a flor de piel”, abordando las relaciones humanas, la fragilidad emocional y los momentos de ruptura que dejan huella. Ganadora del Premi Sant Joan, la obra destaca por su profundidad psicológica y su calidad literaria.