Salvador Dalí transformó el arte en un espectáculo de la imaginación. Su carrera comenzó con un realismo técnico impecable, para luego saltar al vacío de lo onírico. En tus imágenes vemos hitos clave: desde su etapa mística con "La última cena" hasta la fascinación por la ciencia en sus rostros fragmentados por esferas. Dalí no solo pintó cuadros; construyó un universo donde el tiempo se dobla y los objetos cotidianos cobran vida