La obra recorre la trayectoria vital de Robespierre, desde sus inicios como un joven sentimental e idealista hasta convertirse en una de las figuras más radicales y prominentes de la Revolución Francesa.
Una parte central del libro se enfoca en el papel de Robespierre durante el periodo del Terror, cuando, como miembro del Comité de Salvación Pública, gobernó Francia y justificó la violencia extrema para lograr una "República de la Virtud".