La historia sigue a Samuel Titmarsh, un humilde empleado que hereda de su tía un diamante de gran valor (el "Diamante Hoggarty"). El brillante le abre las puertas de la alta sociedad y el éxito financiero, pero pronto descubre que la joya atrae tanto la envidia como la corrupción, llevándolo a una caída estrepitosa que pone a prueba su integridad.