En Maigret en la audiencia, el célebre comisario creado por Georges Simenon se enfrenta a un caso en el que el peso del juicio no recae solo en los hechos, sino en las personas. Más que perseguir pruebas materiales, Maigret observa, escucha y se adentra en la psicología de los implicados, convencido de que la verdad se esconde en los gestos, los silencios y las contradicciones humanas.
Simenon construye una novela sobria y contenida, donde el ambiente y los personajes importan tanto como el enigma, consolidando un modelo de novela policíaca más humana, reflexiva y literaria.