Como ópera prima de Leonardo Padrón, este libro sienta las bases de lo que él llama sus "puntales temáticos": la ciudad y lo femenino.
La Memoria y la Nostalgia: Al ser sus primeros versos, hay una fuerte carga de búsqueda de identidad y el registro de la cotidianidad desde una mirada poética.
El libro destaca por un lenguaje que mezcla lo lírico con lo coloquial. Es una poesía directa pero cargada de imágenes visuales, algo que más tarde influiría en su faceta como guionista de televisión. Según la crítica, es el punto de partida de una voz que busca "salvar" a través del arte en medio de la complejidad de la vida urbana.