Traducción de Pedro Ugalde. Prólogo de Espido Freire.El don Juan byroniano, a diferencia de los otros, no es deudor de una herencia católica que culpabilice el deseo, y se olvida sin remordimientos del concepto de pecado de su época y su religión. Su vida, como la de su autor, se alimenta de más vidas, de amores, de energía y juventud.Características: 510 tapa dura 12,5x21 cm.