La obra forma parte de un particular proyecto literario de corte metaliterario y satírico (conectado directamente con su otro libro complementario, Trampantojo de autómatas).
El autor juega con la ficción del supuesto descubrimiento de un manuscrito inédito y ficticio del filósofo Immanuel Kant titulado La Crítica de la Razón Comunicativa.
Mezcla el humor, la erudición, la crónica de viajes y la ficción filosófica.
Lozano Bartolozzi aprovecha este falso hallazgo para reflexionar de forma irónica sobre la sociedad actual, el periodismo, la comunicación y las pequeñas cosas de la vida cotidiana desde la mirada de la madurez.