Miguel Serrano – Las visitas de la Reina de Saba
Publicado originalmente en mil novecientos sesenta y tres, Las visitas de la Reina de Saba ocupa un lugar singular dentro de la obra de Miguel Serrano. No se trata de un ensayo en sentido estricto ni de una novela convencional, sino de un texto fronterizo, deliberadamente ambiguo, donde autobiografía espiritual, mito, sueño y reflexión simbólica se entrelazan sin concesiones.
Serrano construye aquí una narración marcada por la experiencia interior, por la irrupción de lo arcaico y lo sagrado en la vida moderna. La figura de la Reina de Saba funciona como símbolo femenino, numinoso y enigmático, asociada al conocimiento oculto, a la revelación y a una sabiduría anterior a la historia. El relato avanza como una serie de “visitas”, encuentros o epifanías que no buscan ser explicadas racionalmente, sino asumidas como vivencias transformadoras.
Uno de los aspectos más relevantes del libro es el prólogo de C. G. Jung, que legitima la lectura del texto desde una clave simbólica y arquetípica. Jung reconoce en la escritura de Serrano un testimonio genuino de experiencia interior, vinculable al inconsciente colectivo y a las grandes imágenes universales de la psique. Este prólogo no es un mero acompañamiento editorial, sino una pieza fundamental para comprender el lugar que el propio Serrano buscaba para su obra.
El libro resulta especialmente atractivo para lectores interesados en misticismo, mitología comparada, simbolismo, psicología profunda y espiritualidades heterodoxas del siglo XX. También es una obra clave para comprender la evolución posterior del pensamiento serraniano, antes de su deriva ideológica más explícita.
Ejemplar buscado por coleccionistas y lectores especializados, tanto por su contenido como por la presencia del prólogo de Jung, Las visitas de la Reina de Saba es un texto que no admite lecturas rápidas ni complacientes: exige una disposición contemplativa y una apertura a lo simbólico, allí donde la literatura se convierte en experiencia interior.