La repercusión en la prensa de la época hizo que lo inexplicable necesitara ser relatado, y de ahí, naciera la traducción sociológica y la mirada de Manuel Martín Serrano, que se centró en este suceso de una forma distinta, ya que no pretendía esclarecer el fenómeno paranormal, sino describir la función social que el milagro tuvo para la comunidad