La defensa de Madrid. Prólogo de Antonio Muñoz Molina. Edición de María Isabel Cintas. (Este es un libro que quema entre las manos. Provoca en igual medida la admiración y el escalofrío. Está escrito en 1938, a una cierta distancia ya de los hechos que cuenta, pero tiene el temblor de urgencia de una crónica dictada a toda velocidad en el momento mismo en que las cosas suceden [ ] Chaves Nogales está en todo, lo ve todo. Y como en Barea y en Aub, el testimonio de Chaves es de una madurez política que a estas alturas, tantos años después, provoca tanta admiración y tanto escalofrío como su calidad literaria y humana).