En la Madrid de los años ochenta, el joven Juan De Vere es contratado por Eduardo Muriel como su asistente. Muriel, un director, vive en una gran casa en los barrios altos con su esposa, la exuberante Beatriz Noguera, y sus hijos. A pesar de tenerlo todo para ser felices, Juan se siente impactado por la frialdad y el desdén con que el marido trata a su esposa. Intrigado por esta dinámica, Juan se ve envuelto en una historia íntima, observada a través de la mirada inquisitiva de Javier Marías, explorando el deseo, la traición y las misteriosas sendas del perdón.