En 'Cuando el viejo Sinbad vuelva a las islas', Álvaro Cunqueiro nos presenta a un Sinbad ya entrado en años que, para combatir la melancolía, comparte relatos de sus extraordinarias aventuras y tierras lejanas. Estas historias, que evocan sus servicios al Califa de Bagdag, al Sultán de Melinde y al Señor del Farfistán, transportan a los oyentes a islas maravillosas y llenas de fantasía. A través de la narración, Sinbad no solo entretiene, sino que también ofrece una realidad fantástica que enriquece la vida cotidiana de la comunidad marinera de Bolanda. Cunqueiro destaca la capacidad de fabulación como un don humano esencial, capaz de embellecer nuestra existencia a través del sueño y la imaginación.