En este libro, Julián Carrón y Andrea Tornielli exploran la fe cristiana en tiempos de incertidumbre. A través de un diálogo profundo, se plantean preguntas sobre la presencia de Dios en la sociedad actual y cómo los creyentes pueden vivir su fe en un mundo en constante cambio. El libro invita a la reflexión sobre la relevancia del cristianismo en una sociedad que se enfrenta a la secularización y la búsqueda de nuevos valores.