El oro de los locos, solo tiene la categoría del recuerdo de cuando el hombre, trabajando en las galerías de la mina de donde se extraían diversos minerales valiosos, incluso oro en proporciones más pequeñas, se impregnaba del brillo que despedían al descubrir la veta. Más o menos así es como la protagonista usa una presumible corta estancia en el pueblo, para dar cabida a una serie de recuerdos y hacer el desarrollo mental de los últimos acontecimientos que la vuelven a hundir en sus raíces, en el más puro simbolismo de la atracción espiritual que ha mantenido desde siempre con el ideal soñado de los personajes, los sitios, los filtros, la autenticidad, acertada o errónea, asumible en todo caso, de su propia condición de ser humano.\n\nEl oro de los locos, en todo caso, da origen a que la protagonista encuentre el motivo de su propia existencia hurgando en la reunión con su propio yo desprevenido.