Nuestro ser ya viene dado? O somos nosotros los que debemos darnos nuestro ser? Podriamos darnoslo a pesar de haber caido en el lugar errado? O aun cuando pareciera que es tarde ya para hacerlo? En el seminario de Zaragoza el padre Ricardo jesuita argentino no destina sus clases a moldear el pensamiento de los novicios espanoles sino a destruir las fronteras que los aprisionan intelectualmente. Ante ellos despliega la Teologia de la Liberacion que fascina al seminarista Manuel por la enorme e incontenible fuerza que desde esa perspectiva cobran los textos biblicos para vislumbrar las realidades de America Latina. En particular de la Argentina que en boca de Ricardo se muestra como un inagotable muestrario para ilustrar sus ensenanzas. Hacia alli enfilara Manuel quien recalara en Tucuman en 1979 para iniciar una saga: la de un cura espanol forastero en el pais extranjero del tiempo y foraneo al sentido comun cuya busqueda libertaria no acepta la excusa de la circunstancia adversa. Junto