El último mundo es una novela de Christoph Ransmayr publicada en 1988 que fusiona elementos históricos y mitológicos. La trama sigue a Cotta, un hombre que viaja a Tomis, una ciudad costera en el Mar Negro, para buscar al poeta romano Ovidio, quien fue exiliado allí. Al llegar, Cotta se encuentra con personajes que parecen haber salido de las Metamorfosis de Ovidio, lo que crea una atmósfera surrealista y atemporal. La novela explora temas como el exilio, la transformación y la interacción entre la realidad y la ficción. La obra ha sido reconocida por su ambiciosa narrativa histórica y su estilo elegante. Críticos como Robert Irwin han destacado su capacidad para mezclar elementos de la literatura latina con una perspectiva contemporánea, creando una historia literaria alternativa. La traducción al inglés recibió el premio Schlegel-Tieck en 1991, lo que subraya su impacto internacional.