En la Sevilla de finales del siglo XVI, una terrible epidemia asola la ciudad, culpando el pueblo a las costumbres relajadas de los eclesiásticos. En medio de esta tragedia, un extraño suceso ocurre en el Monasterio de Santa Águeda, el más noble de la ciudad. La Iglesia Hispalense intenta ocultarlo, pero la noticia llega a la Inquisición, cuyo Inquisidor General decide trasladarse a Sevilla para investigar y presidir un posible Auto de Fe. La satánica aparición en el Monasterio así lo aconseja.