No tengo ninguna duda que cuando empecés a leer esta obra, no sé si es de terror, quizás para algunos sí, en la comisura de tu boca brote una sonrisa como una brisa, eso es lo que busco, porque mi personalidad es de buena onda. Quizás para el que no me conoce sea parco, pero para las guainas soy dulce como la caña tucumana, aquí entre nosotros, tengo la pluma de caburé, pa enamorar, no voy a dar mis datos biográficos, solo te digo que nací en Goya. De la ciudad de los machos, me fui a la ciudad de los reos, pero de Goya nunca me fui, no sé si fue pa mal, o qué sé yo, anduve más en la calle que en domicilio propio, no guardo ningún recuerdo de cuando era chico, ni guardo rencor a nadie, tampoco ningún juguete, nunca aprendí a llorar la carta y la culpa la tiene Dios.