La novela está contada a través de las narraciones de aquellos que conocieron a Athena, incluyendo su madre adoptiva, sus discípulos y el gerente del banco en el que trabajó. Esta estructura permite al lector descubrir una larga tradición basada en la fuerza femenina y en el amor. La bruja de Portobello es un elogio a la diferencia y una crítica a la intolerancia de la sociedad que aniquila la libertad del individuo.