La dama de blanco es una novela de misterio escrita por Wilkie Collins en 1859, considerada una de las primeras en su género. La historia sigue a Walter Hartright, un joven profesor de dibujo que, al mudarse a la mansión Limmeridge, se enamora de Laura Fairlie, una heredera prometida a Sir Percival Glyde. Antes de su partida, Walter se encuentra con una misteriosa mujer vestida de blanco que le habla de Limmeridge y de su propietaria fallecida, la señora Fairlie. A lo largo de la trama, se revelan secretos familiares, conspiraciones y engaños que amenazan la vida de Laura. La novela se caracteriza por su estructura narrativa epistolar, presentando diferentes puntos de vista de los personajes, lo que enriquece la intriga y el suspense.) La obra destaca por su atmósfera de misterio e intriga, con personajes memorables como la valiente Marian Halcombe y el siniestro Conde Fosco. La trama se desarrolla a través de múltiples perspectivas, lo que permite al lector sumergirse en los secretos y conspiraciones que rodean a los protagonistas. La dama de blanco ha sido aclamada por su capacidad para mantener el suspense y por su influencia en el desarrollo de la novela de detectives.)