En el reino franco del siglo VIII, el abad sajón Erwin, un erudito y experto al servicio de Carlomagno, se enfrenta a un crimen en Autun. En compañía del conde Childebrand, Erwin debe usar su perspicacia para desentrañar una trama de engaños y veneno. La novela ofrece una recreación histórica meticulosa de la época carolingia, sumergiendo al lector en la vida cotidiana y las intrigas de la corte de Carlomagno.