Los santos inocentes es una novela de Miguel Delibes publicada en 1981 que retrata la vida de una familia de campesinos en un cortijo de la Raya de Extremadura, España, a principios de la década de 1960. La familia está compuesta por Paco el Bajo, su esposa Régula y sus cuatro hijos: Nieves, Quirce, Rogelio y Charito, conocida como la niña chica, quien padece parálisis cerebral y permanece acostada o en brazos. Además, se une a ellos Azarías, hermano de Régula, un hombre con discapacidad intelectual que se dedica a cuidar una pequeña grajilla llamada milana bonita. La familia vive en una humilde casa al servicio de los señores del cortijo, soportando humillaciones y trabajando sin queja alguna, con la esperanza de que sus hijos puedan estudiar y escapar de la vida que llevan. La novela denuncia la opresión y la injusticia social presentes en la sociedad rural de la época, mostrando la deshumanización y la jerarquización brutal que sufren los personajes. A través de la figura de Azarías, un santo inocente, Delibes aborda temas como la discapacidad intelectual y la integración de estas personas en la sociedad rural. La historia culmina con la muerte del señorito Iván, quien mata al pájaro de Azarías durante una cacería, lo que provoca que este lo ahorque en represalia. La obra fue adaptada al cine en 1984 por Mario Camus, con Alfredo Landa y Francisco Rabal recibiendo el premio a la interpretación en el Festival de Cannes.